sábado, 30 de enero de 2010

Lo mejor de 2009


Mis favoritas:
  1. Anticristo
  2. El luchador
  3. Still Walking
  4. S-21, la máquina roja de matar
  5. El vuelo del globo rojo
  6. Donde viven los monstruos
  7. Déjame entrar
  8. Paranoid Park
  9. Up
  10. El curioso caso de Benjamin Button
Este año me ha llevado más tiempo de lo habitual elaborar esta entrada porque, a la hora de recopilar votaciones ajenas, no sólo he incluido los votos de los cuarenta y dos críticos invitados por Fotogramas como ya hice el año pasado, también están los quince colaboradores de Cahiers España (todo eso está al final de este post). Empecemos viendo la lista de Fotogramas, la cual está, como de costumbre, dividida en películas españolas y películas extranjeras:
Cahiers du cinéma (España) ofrece una lista "oficial" y otra de films invisibles:
Miradas de cine este año ha ofrecido los votos de cada cronista, incluyendo no sólo sus películas favoritas, también las que cree que han estado sobrevaloradas. Sin embargo, la web no ofrece un recuento de la votación o, al menos, yo no la he encontrado. Después de realizarlo yo mismo, me ha resultado bastante curioso que la lista de películas sobrevaloradas se parece bastante a la de favoritas, lo que viene a decir que por cada crítico que ama una película hay otro que la odia:
Antes me interesaban las votaciones de la revista musical Rockdelux porque siempre ofrecían una mirada distinta, pero hace años que no se diferencian demasiado de los demás. En cualquier caso, por mantener una tradición, aquí está el resultado de este año:
  1. Malditos bastardos
  2. Déjame entrar
  3. Paranoid Park
  4. Still Walking
  5. Un cuento de Navidad
  6. La clase
  7. El curioso caso de Benjamin Button
  8. Gran Torino
  9. Up
  10. Los límites del control
  11. Adventureland
  12. S-21, la máquina roja de matar
  13. Vals con Bashir
  14. Los mundos de Coraline
  15. Los condenados
  16. Moon
  17. Génova
  18. Secret Sunshine
  19. Import/Export
  20. Celda 211
  21. Resacón en Las Vegas
  22. El vuelo del globo rojo
  23. Enemigos públicos
  24. Distrito 9
  25. Yuki & Nina
En cuanto a las listas realizadas en el extranjero, Sight & Sound nos llama la atención acerca de dos películas de inminente estreno en nuestro país, las nuevas de Jacques Audiard y Kathryn Bigelow (lista completa de votos):
  1. Un profeta
  2. En tierra hostil
    35 rhums
  3. La cinta blanca
  4. Déjame entrar
  5. Up
    White Material
  6. Bright Star
    Anticristo
  7. Malditos bastardos
A falta de Lynch o Van Sant, Cahiers du cinéma (Francia) vuelve a colocar a un director francés en lo más alto:
  1. Les herbes folles
  2. Vincere
  3. Malditos bastardos
  4. Gran Torino
  5. Singularidades de una chica rubia
  6. Tetro
  7. En tierra hostil
  8. Le roi de l'évasion
  9. Tokyo sonata
  10. Hadewijch, Bruno

Éstos son los votos utilizados para la lista de Fotogramas:
Españolas Extranjeras
Raúl Alda
David Broc
Carlos F. Heredero
Carlos Losilla
Carmen Puyó
Juan Sardá
Ricardo Aldarondo
Quim Casas
Miguelanxo Fernández
Carlos Marañón
Ángel Quintana
Mirito Torreiro
Andrés Arconada
Conxita Casanovas
Fausto Fernández
Antón Merikaetxebarría
La redacción
Antonio Trashorras
Jordi Batlle Caminal
Ramón Colom
Tomás Fernández Valenti
Mr. Belvedere
Sofía Carlota Rodríguez
Vicente Vergara
Alberto Bermejo
Jordi Costa
Lluis Bonet
Desirée de Fez
Àlex Gorina
Pepe Nieves
José María Latorre
Jesús Palacios
Oti R. Marchante
Eduardo de Vicente
Rubén Romero
Nuria Vidal
Carlos Boyero
Oriol Esteve
Lo que yo te diga
Tino Pertierra
Sergi Sánchez
Manuel Yáñez Murillo
Y estos los de Cahiers:
FavoritasInvisibles
Asier Aranzubia Cob
  1. S-21: La máquina roja de matar
  2. Paranoid Park
  3. Still Walking
  4. Vals con Bashir
  5. Los abrazos rotos
  6. Liverpool
  7. La clase
  8. Déjame entrar
  9. Enemigos públicos
  10. Anticristo
Fran Benavente
  1. Gran Torino
  2. Malditos bastardos
  3. Un cuento de Navidad
  4. Yuki & Nina
  5. Singularidades de una chica rubia
  6. El vuelo del globo rojo
  7. Los límites del control
  8. Je veux voir
  9. Enemigos públicos
  10. Ich bin Enric Marco
  1. Vincere
  2. Un lac
  3. A religiosa portuguesa
  4. Curb your Enthusiasm: "Seinfeld"
  5. Loos Ornamental
Roberto Cueto
  1. Malditos bastardos
  2. Anticristo
  3. Déjame entrar
  4. Ponyo en el acantilado
  5. Yuki & Nina
  6. Still Walking
  7. Paranoid Park
  8. Mad Detective
  9. Parque Vía
  10. Secret Sunshine
  1. Vengeance
  2. Kinatay
  3. Thirst
  4. Politist, adj.
Carlos F. Heredero
  1. Still Walking
  2. Gran Torino
  3. Paranoid Park
  4. Un cuento de Navidad
  5. La clase
  6. El vuelo del globo rojo
  7. El curioso caso de Benjamin Button
  8. Yuki & Nina
  9. S-21: La máquina roja de matar
  10. Malditos bastardos
  1. Vengeance
  2. Politist, adj.
  3. Ne change rien
  4. Le père de mes enfants
  5. Les herbes folles
José Enrique Monterde
  1. Un cuento de Navidad
  2. Anticristo
  3. Still Walking
  4. El vuelo del globo rojo
  5. Gran Torino
  6. Si la cosa funciona
  7. Enemigos públicos
  8. Celda 211
  9. Los condenados
  10. El lector
José Antonio Hurtado
  1. Gran Torino
  2. Paranoid Park
  3. Yuki & Nina
  4. Un cuento de Navidad
  5. Malditos bastardos
  6. Still Walking
  7. Mi vecino Totoro
  8. El curioso caso de Benjamin Button
  9. Petit Indi
  10. Liverpool
  1. Adhen/Dernier maquis
  2. Hadewijch
  3. Chloe
  4. I skoni tou hronou
  5. Le roi de l'évasion
Gonzalo de Pedro
  1. Paranoid Park
  2. Los abrazos rotos
  3. Malditos bastardos
  4. Los condenados
  5. Yuki & Nina
  6. Bruno
  7. Adventureland
  8. Let's get Lost
  9. La clase
  10. Gran Torino
  1. Lunch break
  2. Bernadette
  3. Irene
  4. California company town
  5. Mirages
Eulàlia Iglesias
  1. Malditos bastardos
  2. Un cuento de Navidad
  3. Paranoid Park
  4. El vuelo del globo rojo
  5. La clase
  6. Vals con Bashir
  7. Let's get Lost
  8. Mi vecino Totoro
  9. Déjame entrar
  10. Yuki & Nina
  1. Hadewijch
  2. Valhalla Rising
  3. Politist, adj.
  4. A religiosa portuguesa
  5. Les herbes folles
Jaime Pena
  1. Los límites del control
  2. Los abrazos rotos
  3. Resacón en Las Vegas
  4. Vals con Bashir
  5. Adventureland
  6. Liverpool
  7. Hazme reír
  8. Los condenados
  9. Una pareja de tres
  10. Paranoid Park
  1. Melancholia
  2. Politist, adj.
  3. Double take
  4. Lunch break
  5. Lithuania and the collapse of the URSS (Jonas Mekas)
José Manuel López Fernández
  1. Mi vecino Totoro
  2. Enemigos públicos
  3. Malditos bastardos
  4. Un cuento de Navidad
  5. S-21: La máquina roja de matar
  6. Adventureland
  7. Paranoid Park
  8. El luchador
  9. Gran Torino
  10. Su nombre es Sabine
  1. Two lovers
  2. California company town
  3. 48 (Susana Sousa Dias)
  4. La danse - Le ballet de l'Opéra de Paris
  5. Phantoms of nabua
Àngel Quintana
  1. Un cuento de Navidad
  2. Vals con Bashir
  3. Malditos bastardos
  4. Paranoid Park
  5. Let's get Lost
  6. Los límites del control
  7. Resacón en Las Vegas
  8. Enemigos públicos
  9. Yuki & Nina
  10. El vuelo del globo rojo
  1. Hadewijch
  2. Les herbes folles
  3. Melancholia
  4. In between days
  5. Todos mienten
Carlos Losilla
  1. Yuki & Nina
  2. Los límites del control
  3. Hazme reír
  4. Un cuento de Navidad
  5. Paranoid Park
  6. El curioso caso de Benjamin Button
  7. Tetro
  8. Gran Torino
  9. Liverpool
  10. Adventureland
  1. In between days
  2. Two lovers
  3. Visages
  4. Hadewijch
  5. Morrer como un homem
Carlos Reviriego
  1. Gran Torino
  2. Still Walking
  3. Malditos bastardos
  4. El vuelo del globo rojo
  5. Los abrazos rotos
  6. Paranoid Park
  7. La clase
  8. Adventureland
  9. Singularidades de una chica rubia
  10. Déjame entrar
  1. Ne change rien
  2. Go get some rosemary
  3. Irene
  4. Two lovers
  5. Fringe: "Fracture"
Gonzalo de Lucas
  1. Singularidades de una chica rubia
  2. Los límites del control
  3. Liverpool
  4. Yuki & Nina
  5. Paranoid Park
  6. Let's get Lost
  7. Gran Torino
  8. Je veux voir
  9. El vuelo del globo rojo
  10. Un cuento de Navidad
  1. Liquid Crystal Environment (Gustav Metzger)
  2. Lunch break
  3. Un lac
  4. Ventrada (Óscar Pérez)
  5. Phantoms of nabua
Antonio Santamaria
  1. Singularidades de una chica rubia
  2. Paranoid Park
  3. Gran Torino
  4. Vals con Bashir
  5. Un cuento de Navidad
  6. Still Walking
  7. El curioso caso de Benjamin Button
  8. Liverpool
  9. La clase
  10. Malditos bastardos

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lunes, 25 de enero de 2010

Paranoid Park

Al tiempo que Gus Van Sant intentaba mantener una relación estable con las majors y con un público más o menos mayoritario, a base de largometrajes de formato estándar (Descubriendo a Forrester, Mi nombre es Harvey Milk) y participaciones en "amables" proyectos colectivos (Paris, je t'aime, A cada uno su cine, 8), el cineasta natural de Kentucky llevó a cabo en la pasada década un proyecto mucho más personal al realizar una serie de películas que a la larga se ha denominado "trilogía de la muerte", y que recibe este nombre por razones que se me escapan, entre otras cosas porque el tema de la muerte está presente en casi todas las películas del director y hay muchos otros elementos que hacen que estas películas constituyan algo diferente dentro de su carrera (por ejemplo, su pretendido aire amateur o que sus historias giren en torno a jóvenes inadaptados) y, sobre todo, porque no se trata de tres películas sino cuatro: Gerry, Elephant, Last days y Paranoid Park. Muchos justifican que se le llame "trilogía" a una serie formada por cuatro películas alegando que, en realidad, se trata de un tríptico seguido de un epílogo, una explicación traída por los pelos ¿por qué no un díptico acompañado, además, de un prólogo? El caso es que, se trate o no de un epílogo, es cierto que en Paranoid Park hay algo que la diferencia de las otras tres películas, de tres films en los que Gus Van Sant parecía más interesado en buscar nuevas posibilidades en el lenguaje cinematográfico (de hecho, muchas de sus patentes han servido de influencia para trabajos más interesantes, tan diferentes entre sí como 4 meses, 3 semanas, 2 días o El luchador) que en hacer algo interesante con él.

Paranoid Park es una película mucho más pendiente de su construcción narrativa que las películas que Gus Van Sant ha ofrecido en la misma línea, si bien ello no significa que su estructura expositiva sea ortodoxa, al contrario, la historia del joven Alex (Gabe Nevins) se desarrolla mediante saltos temporales y experimentos con la naturaleza del relato, casi siempre jugando con la idea de que Alex es narrador de su propia historia y, por tanto, lo narrado puede ser fiel a los hechos o fruto de su subjetividad, una idea que se cuenta entre lo más interesante de la propuesta. Tanto es así que Paranoid Park es una de esas películas donde no sólo se desarrolla un relato sino que se trata de exponer la propia narración, algo que queda claro en su ambiguo final, donde el desenlace queda abierto por el mero hecho de que el protagonista (el narrador) decide, como catarsis, quemar las notas que ha ido escribiendo y que recogen su propia historia. Tal vez lo peor sea la insistencia de Gus Van Sant en imprimir al film el carácter errático de su protagonista, insistencia que ya supuso un lastre en sus anteriores trabajos y que aquí queda compensada con algún que otro formidable hallazgo de montaje y/o puesta en escena, por ejemplo, la relación que Alex tiene con sus adultos, expresión perfecta del pasotismo existente en ambos sentidos (no sólo Alex los evita continuamente, también le resulta muy fácil engañarlos); el borroso encuentro sexual entre Alex y la ingenua Jennifer (Taylor Momsen) donde se sabe plasmar perfectamente el escaso interés que el acto despierta en el protagonista; la escena en la que Alex rompe con Jennifer y no escuchamos nada del diálogo, constatación de que la expresión de la joven hace que sobren las palabras y de que, para el narrador, ella no tiene nada interesante que decir, o el momento en el que Alex se deja aconsejar por Macy (Lauren McKinney), una joven de inquietudes más afines a las suyas, momento en el que Alex monta en su tabla de skate y sujeta la parte de atrás de la bicicleta de Macy, simbolizando así la rebeldía del protagonista siendo reconducida por la sensatez de su amiga.

'Paranoid Park' - Gus Van Sant - 2007 [ficha técnica]
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martes, 19 de enero de 2010

La cinta blanca

No es la primera vez que Michael Haneke interroga sobre el enigma de cómo pudo Alemania, país enmarcado dentro de la cuna cultural del pensamiento occidental moderno, concebir uno de los movimientos más abominables del siglo XX. Muchos supieron ver esta misma idea en La pianista, una de las películas más enigmáticas del director austriaco, cuya protagonista era una profesora de piano alemana que ocultaba una vida abyecta bajo la máscara de una personalidad con una asombrosa educación cultural y un refinado gusto para el arte. En La cinta blanca Haneke retoma esta idea dándose a sí mismo la ventaja de situar la acción en un escenario contemporáneo a la raíz misma del problema, ventaja que al final deviene un acierto en todos los sentidos, siendo para el director más fácil desarrollar sus ideas mediante una exposición mucho más directa de aquellas, al tiempo que ofrece a los espectadores una película extremadamente compleja en cuanto a su discurso pero también deliciosa en cuanto a su estética. Las imágenes que Haneke elige para ilustrar la sociedad alemana en la víspera de la Primera Guerra Mundial están concebidas y ejecutadas en un blanco y negro de calculado tenebrismo, donde los claroscuros causados por el vestuario de los personajes y, sobre todo, el exquisito trabajo de iluminación de Christian Berger, influenciado por el cine de Carl T. Dreyer, están siempre en consonancia con lo narrado.

La cinta blanca guarda, sin embargo, un discurso mucho más abierto, ante el que no podemos atribuir sólo la crítica a una ideología concreta, su tesis es aplicable a cualquier extremismo ideológico del mundo contemporáneo o pretérito, y lo hace describiéndolo como consecuencia de un modelo social totalitario, edificado sobre una jerarquía de clases caciquista y un represivo fanatismo religioso. Ante semejante estado de las cosas, la sociedad de los habitantes del film está edificada sobre una interpretación completamente errónea de los valores humanos, lo cual termina teniendo consecuencias nefastas en la manera en la que esto se vuelve contra los más débiles o, simplemente, en la forma en la que los adultos les inculcan estos valores a sus sucesores. Así, nos encontramos con que este desorden moral se manifiesta contra los más pequeños de todas las maneras posibles: abusos sexuales, torturas físicas, humillaciones, privación del movimiento (ese niño que duerme atado a la cama para evitar que se masturbe)... No se tolera tampoco la rebelión (el joven que ve injusto que su madre haya muerto debido a sus pésimas condiciones de trabajo), ni desde el poder ni desde el propio bando (el rebelde es ignorado por su propio padre, marido de la mujer fallecida), al tiempo que nadie ve el problema ni busca soluciones, hasta el punto de que la labor de educar está menospreciada, como apunta el hecho de que haya quien sugiera al maestro del pueblo (Christian Friedel) que debería haber elegido la profesión de sastre, como su padre (no en vano, es el maestro el narrador de un relato del que no conoce la mayoría de los detalles).

Con todo, algo insólito en La cinta blanca es el hecho de que es la primera vez en el cine de Haneke en la que el director regala al espectador algunas amables concesiones a las que poder agarrarse entre tanta fatalidad, concesiones que, por otro lado y como no podía ser de otra manera, terminan complementando o acentuando la cara amarga del relato: véanse momentos como aquel en el que Eva (Leonie Benesch) explica a su hermano pequeño lo que es la muerte, secuencia de especial ternura que finaliza bruscamente en el momento en el que el pequeño arroja con odio su plato al suelo, al no admitir que la madre de ambos esté muerta; los encuentros entre el maestro y Erna (Janina Fautz), encuentros que componen una subtrama que representará uno de los muchos fracasos del narrador dentro de la historia, o las dulces secuencias en las que el menor de los hijos del pastor (Burghart Klaußner) se presenta inocentemente ante éste para rogarle que le permita curar a un pájaro que ha encontrado en la calle, momentos fundamentales para definir esa inocencia que el pastor quiere hacer perenne en sus hijos, para lo cual les coloca la cinta blanca del título, y que será la semilla de las fatales reacciones de éstos cuando entren en la adolescencia, como sugiere el hecho de que el ave termine siendo enjaulada por el pastor una vez que su hija mayor se ensañe con crueldad con la que ocupaba anteriormente la jaula. Es la figura del pastor (la Iglesia) uno de los elementos clave en la génesis de los brutales acontecimientos que tienen lugar en la ficción de La cinta blanca, pero también uno de los poderes que, una vez cometida la falta (habiendo fracasado su régimen totalitario), será parte y juez a la hora de ocultar la verdad, amenazando a quien trate de señalar a los sospechosos (por otro lado, es de agradecer que Haneke no resuelva la película con un pasaje detectivesco y que el enigma quede en suspense). Con esto tenemos que La cinta blanca sugiere que la Iglesia asociada al poder es un vehículo para cegar al pueblo, mientras que la cultura (y esto es algo que no dejaba claro La pianista ni ningún título anterior de Haneke) es una fuente de luz para el ser humano. De ahí que el momento en el que el maestro intenta consolar a Erna tocando una sonata de Bach (la misma, por cierto, que Lars Von Trier escogió para los créditos de Rompiendo las olas, otro título clave para entender la influencia de Dreyer en el cine contemporáneo) nos muestra una estancia oscura con un único punto de luz cercano a los dos personajes deleitándose con la música, mientras que el plano final, con todos los personajes dispuestos en un enorme salón donde va a oficiarse una misa, concluye con un fundido en negro y con la película terminando en silencio.

'Das weisse Band - Eine deutsche Kindergeschichte ' - Michael Haneke - 2009 [ficha técnica]
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viernes, 15 de enero de 2010

Lo mejor de la década según Cahiers du cinéma



La lista de Cahiers du Cinéma con lo mejor de la década ha sido publicada en el número de enero de 2010 de la edición francesa. El escrutinio se realizó a partir de las votaciones efectuadas por dieciséis críticos de la revista, y el resultado deja bastante claro que la edición española se elabora siguiendo las directrices de su hermana mayor: Como no podía ser de otra forma, David Lynch y Gus Van Sant han dirigido las que, según ellos, son las dos mejores películas de la década:

  1. Mulholland Drive, David Lynch, 2001
  2. Elephant, Gus Van Sant, 2003
  3. Tropical Malady, Apichatpong Weerasethakul, 2004
  4. The Host, Bong Joon-ho, 2006
  5. Una historia de violencia, David Cronenberg, 2005
  6. Cuscús, Abdel Kechiche, 2007
  7. Tie Xi Qu: West of the Tracks, Wang Bing, 2003
  8. La guerra de los mundos, Steven Spielberg, 2005
  9. El nuevo mundo, Terrence Malick, 2005
  10. Ten, Abbas Kiarostami, 2002

Dado que la cuestión de quiénes iban a ocupar las primeras dos posiciones era algo harto previsible, resulta más interesante detenerse en un título que ha pillado por sorpresa a bastante gente (a juzgar por lo que he leído en muchos foros), me refiero a La guerra de los mundos de Steven Spielberg. Yo no entiendo la polémica. Creo que Spielberg ha realizado películas muy irregulares en los úlitmos años, filmes a ratos muy malos pero que incluían escenas francamente buenas (los primeros cincuenta minutos de AI: Inteligencia artificial o un puñado de escenas excelentemente llevadas a cabo en Munich). Pero también ha rodado dos películas redondas de ciencia ficción que no desmerecen para nada al género y que, al igual que en muchos clásicos, ocultan bajo la máscara de un relato fantástico un discurso tremendamente realista. La primera de ellas es Minority Report y tuvo un excelente acogida en su momento, escribiéndose mucho (y muy bien) sobre ella. La otra es La guerra de los mundos, y en este caso lo que me extraña es que no trascendiera más cuando se estrenó (al menos yo no encontré muestras claras de entusiasmo por ningún lado) ya que se trata de un film más que notable. Admito que no creo que La guerra de los mundos sea una de las diez mejores películas de la decada, pero tampoco lo creo de, pongo por caso, The Host, y no veo que ésta haya formado tanto revuelo.

Cahiers hace también una mención especial a otras diez películas (desconozco el motivo ¿acaso porque se trata de rarezas?):


Igualmente, revisamos aquí otras películas votadas que quedaron fuera de las diez mejores:

Aparte de todo lo anterior y las votaciones detalladas de cada crítico en particular, la publicación incluye las preferencias de algunos cineastas (que no fueron tenidas en cuenta a la hora de confeccionar la lista principal):

Jia Zhang-ke

  1. Juventude Em Marcha, Pedro Costa, 2006
  2. Elephant, Gus Van Sant, 2003
  3. Millennium Mambo, Hou Hsiao-hsien, 2001
  4. Nadie sabe, Hirokazu Koreeda, 2004
  5. YI YI, Edward Yang, 2000
  6. Secret Sunshine, Lee Chang-dong, 2007
  7. Lejano, Nuri Bilge Ceylan, 2002
  8. I Don't Want to Sleep Alone, Tsai Ming-liang, 2006
  9. Summer Palace, Lou Ye, 2006
  10. Syndromes and a Century, Apichatpong Weerasethakul, 2006
Kiyoshi Kurosawa

  1. La guerra de los mundos, Steven Spielberg, 2005
  2. Una historia de violencia, David Cronenberg, 2005
  3. Mystic River, Clint Eastwood, 2003
  4. Notre Musique, Jean-Luc Godard, 2004
  5. El niño, Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne, 2005
  6. Eureka, Shinji Aoyama, 2000
  7. Death Proof, Quentin Tarantino, 2007
  8. Platform, Jia Zhang-ke, 2000
  9. The Host, Bong Joon-ho, 2006
  10. La dama de honor, Claude Chabrol, 2004
Nanni Moretti

Bong Joon-ho

Pascale Ferran

Shinji Aoyama

Asia Argento

Miguel Gomes

Bertrand Bonello

Philippe Grandrieux
Quentin Tarantino

  1. Battle Royale, Kinji Fukasaku, 2000
El resto en orden alfabético:
Pedro Costa

  • Todas las últimas películas dirigidas por Danièle Huillet/Jean-Marie Straub
  • M/Other, Nobuhiro Suwa, 1999
  • Platform / In Public, Jia Zhang-ke, 2000 / 2001
  • Vai e Vem, João César Monteiro, 2003
João César Monteiro

  • La mayoría de las películas dirigidas por Jean-Luc Godard
  • Numéro Zéro, Jean Eustache, 1971
Nicolas Klotz

João Pedro Rodrigues

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jueves, 31 de diciembre de 2009

Lo mejor de la década según la Cinemateca de Ontario



Responsable de una de las listas más famosas de lo mejor de la década de los noventa, la Cinemateca de Ontario se vio en la obligación de organizar, hace algunos meses y de manera algo precipitada (¿por qué no esperaron a que concluyera el 2009?), una encuesta para establecer una relación con lo mejor de "la década de los dosmil" (todavía no sé muy bien si llamarla así), que han presentado con el nombre de The Best of the Decade: An Alternative View; alternativa debido al carácter minoritario de casi todas las películas que integran la lista. De hecho, casi la mitad de estas películas no han visto la luz en nuestras salas comerciales.

Encabeza la lista Syndromes and a Century, largometraje del realizador tailandés Apichatpong Weerasethakul, alguien cuya carrera se ha desarrollado prácticamente íntegra en el decenio que ahora acaba y que es, sin duda, uno de los principales representantes del cine alternativo reciente. De su filmografía, en España sólo ha sido estrenada su fascinante Tropical Malady, que ocupa el puesto seis de la lista (otra película del director, Blissfully Yours, se encuentra en el puesto trece). Si ha sido Syndromes and a Century la primera tal vez se debe al hecho de que la película se ha convertido también en estandarte de la libertad creativa y en símbolo del combate contra la censura en el arte: en Tailandia, una comisión de censores exigió que se eliminaran cuatro escenas con el fin de que la película fuera mostrada en salas comerciales. Weerasethakul se negó a modificar la película y la retiró de la distribución en su país, sustituyéndola más adelante por una copia en la que las escenas fueron cambiadas por un texto sobre fondo negro en el que se informaba al público, en clave de denuncia, sobre los problemas de la libertad de expresión.

Las posiciones dos y tres de la lista las ocupan respectivamente las películas Platform y Naturaleza muerta (esta última estrenada en España) del realizador chino Jia Zhang-ke. Siendo éste uno de los cineastas asiáticos que mejor compagina el exotismo de cierto tipo de cine con una mirada delatora de los males del capitalismo y la globalización mal entendida, el hecho de que Zhang-ke quede doblemente representado en lo más alto de la lista (y que vuelva a aparecer con The World en la posición 24) es algo de lo más acertado.

Como apuntábamos al principio, el haber organizado esta encuesta varios meses antes de que finalice la década hace que no estén todas las que son (no aparece ni una sola película de 2009) pero también que no sean todas las que están: el cuarto puesto de la lista lo ostenta el drama de Claire Denis Buen trabajo, una película perteneciente a la década de los noventa. Lo mismo ocurre con la película que ocupa el puesto 21, El viento nos llevará, de Abbas Kiarostami, no en vano, uno de los directores estrella en el ranking correspondiente a la década anterior, cuyo cine en los últimos años tal vez haya sido excesivamente radical como para ser recomendado, incluso, en una lista como ésta, pero que en ningún caso justifica que una película de 1999 aparezca aquí.

De todas las películas incluidas en las diez primeras posiciones tal vez sea la situada en quinto lugar, Deseando amar del hongkonés Wong Kar-wai, la más ortodoxa de todas, por lo que no nos extrañaría que el estilizado clacisismo de Kar-wai encabece también otras listas de corte más mayoritario y que, sin duda, irán surgiendo en todo el mundo en los meses venideros. En ese sentido, también es llamativo encontrar aquí films tan convencionales como Una historia de violencia de David Cronenberg en el puesto 17, Lejos del cielo de Todd Haynes que ocupa el último lugar o El laberinto del fauno de Guillermo del Toro en la posición 22 (no es ésta la única producción española, aparece también Pedro Almodóvar en la posición 20 con Hable con ella y la realizadora Argentina Lucrecia Martel con la coproducción La mujer sin cabeza).

Dos films rumanos, The Death of Mr. Lazarescu, de un desconocido Cristi Puiu, y la popular 4 meses, 3 semanas, 2 días, de Cristian Mungiu, aparecen en las posiciones siete y nueve. La primera de ellas, comparte posición con Werckmeister Harmonies, realizada por un cineasta, si cabe, más condenado en los cines españoles que cualquiera de los demás cineastas a colación, el húngaro Béla Tarr.

En el puesto ocho, Jean-Luc Godard y su extraño Elogio del amor se convierte en el más veterano de cuantos ocupan las diez primeras posiciones, un grupo que se cierra con la fascinante Luz silenciosa del mexicano Carlos Reygadas. El hecho de que este film fuese injustamente ignorado por la crítica internacional (en España tuvimos un claro ejemplo) hace que su aparición en la posición diez de la lista constituya un fantástico premio para el film de Reygadas.

Éstas y el resto de películas se enumeran a continuación:

  1. Syndromes and a Century, Apichatpong Weerasethakul, Tailandia, 2006, 53 votos
  2. Platform, Jia Zhang-ke, Hong Kong/China/Japón/Francia, 2000, 49 votos
  3. Naturaleza muerta, Jia Zhang-ke, China, 2004, 48 votos
  4. Buen trabajo, Claire Denis, Francia, 1999, 46 votos
  5. Deseando amar, Wong Kar-wai, Hong Kong/China, 2000, 43 votos
  6. Tropical Malady, Apichatpong Weerasethakul, Francia/Tailandia/Alemania/Italia, 2004, 38 votos
  7. The Death of Mr. Lazarescu, Cristi Puiu, Rumanía, 2005, 35 votos
    Werckmeister Harmonies, Béla Tarr, Hungría, 2000, 35 votos
  8. Elogio del amor, Jean-Luc Godard, Suiza/Francia, 2001, 34 votos
  9. 4 meses, 3 semanas, 2 días, Cristian Mungiu, Rumanía, 2007, 33 votos
  10. Luz silenciosa, Carlos Reygadas, México/Francia/Holanda, 2007, 32 votos
  11. El arca rusa, Aleksandr Sokurov, Rusia/Alemania, 2002, 31 votos
  12. El nuevo mundo, Terrence Malick, EEUU, 2005, 30 votos
  13. Blissfully Yours, Apichatpong Weerasethakul, Francia/Tailandia, 2002, 29 votos
  14. El hijo, Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne, Bélgica/Francia, 2002, 27 votos
  15. Juventude Em Marcha, Pedro Costa, Portugal/Francia/Suiza, 2006, 25 votos
  16. Los espigadores y la espigadora, Agnès Varda, Francia, 2000, 24 votos
    No quarto da Vanda, Pedro Costa, Portugal/Alemania/Italia/Suiza, 2000, 24 votos
    Songs from the Second Floor, Roy Andersson, Suecia/Dinamarca/Noruega, 2000, 24 votos
  17. Caché, Michael Haneke, Francia/Austria/Alemania/Italia, 2005, 23 votos
    Una historia de violencia, David Cronenberg, EEUU, 2005, 23 votos
    Mulholland Drive, David Lynch, Francia/EEUU, 2001, 23 votos
    Tiempos de amor, juventud y libertad, Hou Hsiao-hsien, Taiwan, 2005, 23 votos
  18. Rois et reine, Arnaud Desplechin, Francia, 2004, 21 votos
  19. Elephant, Gus Van Sant, EEUU, 2003, 20 votos
  20. Hable con ella, Pedro Almodóvar, España, 2002, 19 votos
  21. El viento nos llevará, Abbas Kiarostami, Irán/Francia, 1999, 18 votos
    YI YI, Edward Yang, Taiwan/Japón, 2000, 18 votos
  22. El laberinto del fauno, Guillermo del Toro, España, 2006, 17 votos
  23. El niño, Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne, Bélgica/Francia, 2005, 16 votos
    The Heart of the World, Guy Maddin, Canadá, 2005, 16 votos
    I Don't Want to Sleep Alone, Tsai Ming-liang, Taiwan/Francia/Austria, 2006, 16 votos
    Star Spangled to Death, Ken Jacobs, EEUU, 2004, 16 votos
  24. The World, Jia Zhang-ke, China/Japón/Francia, 2004, 14 votos
  25. Café Lumière, Hou Hsiao-hsien, Japón, 2004, 13 votos
    La mujer sin cabeza, Lucrecia Martel, Argentina/España/Francia/Italia, 2008, 13 votos
    L'Intrus, Claire Denis, Francia, 2004, 13 votos
    Millennium Mambo, Hou Hsiao-hsien, Taiwan/Francia, 2001, 13 votos
    My Winnipeg, Guy Maddin, Canadá, 2007, 13 votos
    Saraband, Ingmar Bergman, Suecia, 2003, 13 votos
    El viaje de Chihiro, Hiyao Miyazaki, Japón, 2001, 13 votos
    I'm Not There., Todd Haynes, EEUU, 2007, 13 votos
  26. Gerry, Gus Van Sant, EEUU, 2002, 12 votos
  27. Lejano, Nuri Bilge Ceylan, Turquía, 2002, 11 votos
    Dogville, Lars von Trier, Dinamarca/Suecia/Reino Unido/Francia/Alemania, 2003, 11 votos
    The Royal Tenenbaums, Wes Anderson, EEUU, 2001, 11 votos
  28. Aleksandra, Aleksandr Sokurov, Rusia/Francia, 2007, 9 votos
    Demonlover, Olivier Assayas, Francia, 2002, 9 votos
  29. Atanarjuat, The Fast Runner, Zacharias Kunuk, Canadá, 2001, 8 votos
    Goodbye, Dragon Inn, Tsai Ming-liang, Taiwan, 2003, 8 votos
  30. Longing, Valeska Grisebach, Alemania, 2006, 7 votos
    Secret Sunshine, Lee Chang-dong, Corea del Sur, 2007, 7 votos
    Vai e Vem, João César Monteiro, Portugal, 2003, 7 votos
    Lejos del cielo, Todd Haynes, EEUU/Francia, 2002, 7 votos

Alguno de los organismos que participaron en la encuesta: Museum of Modern Art (Nueva York); British Film Institute (Londres); UCLA Film & Television Archive (Los Ángeles); Wexner Center for the Arts (Columbus); Filmoteca de la UNAM (Ciudad de México); George Eastman House (Rochester); Austrian Film Museum (Viena); World Cinema Foundation (Nueva York); Vancouver International Film Festival (Vancouver); Centre National de laCinématographie (París); Canadian Film Institute (Ottawa); Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria); Berkeley Art Museum and Pacific Film Archive (Berkeley); Swedish Film Institute (Estocolmo); Berlin International Film Festival (Berlín); Haghefilm Foundation (Ámsterdam); Tokyo FILMeX (Tokyo), y TIFF Cinematheque (Toronto).
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martes, 22 de diciembre de 2009

Donde viven los monstruos

La popularidad que obtuvo el director de videoclips Spike Jonze a raíz de su colaboración con el guionista Charlie Kaufman en sus dos primeros largometrajes para el cine (Cómo ser John Malkovich y El ladrón de orquídeas) se volvió en contra del primero en el momento en el que quedó patente que aquellas colaboraciones no nos descubrieron a un cineasta sino a un guionista. Es ésta una lección que muchos estudiosos del cine parecen haber aprendido, como demuestra el hecho de que casi nadie restó mérito a Charlie Kaufman a la hora de hablar de ¡Olvídate de mí! como una de las mejores películas americanas de los últimos años. Esto parece haber pasado factura al caché de Spike Jonze ya que, una vez desvinculado de Kaufman, el director ha necesitado siete años para estrenar su siguiente largometraje, buena parte de los cuales ha estado completamente apartado del cine debido a una mala relación con la Universal que concluyó con su contrato para Warner, compañía que, una vez finalizado el rodaje, obligó al director a repetir casi todo su trabajo por no parecerle el resultado final lo suficientemente apto para el consumo familiar.

En este arduo camino,
Spike Jonze ha dado un notable giro a su propia política de autor, buscando una fuente de inspiración en Maurice Sendak, un escritor a todas luces opuesto a Charlie Kaufman: en las antípodas del barroquismo habitual en el celebérrimo guionista neoyorkino, el relato infantil de Sendak Where the wild things are apenas ocupa cuarenta páginas ilustradas, lo cual, contra todo pronóstico, no supone un impedimento para la labor de Jonze. Al contrario, Donde viven los monstruos posee una de las cualidades más admirables de una obra cinematográfica, y es la de acercarse con honestidad y respeto hacia el material adaptado, sin juzgar la aparente ingenuidad de éste. Jonze afronta el relato, en primer lugar, no renunciando a su habitual estilo, algo especialmente latente en los primeros minutos cuando Max (Max Records) nos es presentado describiendo los problemas de adaptación que el niño tiene en su casa, en la calle y en la escuela, utilizando un montaje algo frenético y un apoyo sistemático en canciones pop que hace que, hasta aquí, parezca que estemos ante una obra heredera del Free Cinema británico, tal y como lo entendieron hace no mucho directores como Ken Loach, Mike Leigh o Stephen Frears. Ello supone un aliciente en el momento en el que el protagonista huye de este escenario de una manera inverosimil (atravesando un vasto océano en solitario y a bordo de una pequeña embarcación) y la fantasía irrumpe en el relato sin que el director cambie un ápice el estilo visual.

El tratamiento que Jonze hace de los fantásticos seres que Max encuentra en la isla es tremendamente humano como consecuencia de este estilo, pero también porque el director se mantiene fiel en todo momento al punto de vista del pequeño, alguien que descubre a los monstruos con fascinación pero sin escepticismo. Así, Max va encontrando paralelismos entre las relaciones que dificultan la vida en sociedad de estas criaturas y las que hacen que él mismo se enfrente a su familia y amigos, siendo el escenario donde viven los monstruos un lugar donde el hecho de que no haya personas no impide a Jonze llevar a cabo un sobresaliente tratado de humanismo y psicología, describiendo las costumbres de sus personajes desde incontables ángulos sociales e individuales, fruto del cual destacan caracteres como Carol (James Gandolfini), un monstruo de una prodigiosa evolución psicológica cuyas emociones estallan al final. Al igual que hicieran hace poco Pete Docter y Bob Peterson con Up, Spike Jonze nos recuerda en Donde viven los monstruos cuál es la verdadera virtud del cine: despertar sentientos reales a partir de imágenes artificiales.

'Where the Wild Things Are' - Spike Jonze - 2009 [ficha técnica]
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miércoles, 16 de diciembre de 2009

Spanish Movie

El cine de parodias norteamericano, que tiene como principal precursor al equipo formado por Jim Abrahams y los hermanos David y Jerry Zucker (responsables, entre otras, de las emblemáticas Aterriza como puedas, Top secret! y Agárralo como puedas) surgió con la intención de aprovechar el éxito de un modelo determinado de cine (respectivamente, el género de catástrofes aéreas, el bélico o el policíaco) sin necesidad de caer en la copia oportunista, al tiempo que se trataba de dar una visión chocante de los materiales de partida, al recurrir al humor más disparatado para reescribir unas historias que originalmente siempre habían exigido una mirada seria a su público. Con el tiempo, alguna de estas películas ha superado en popularidad y, en algunos casos, en valoración crítica a la de su original (¿queda alguien, hoy en día, interesado en la saga de los setenta Aeropuerto?) en parte porque en ocasiones el equipo Zucker, Abraham & Zucker ofrecía un modelo de humor que ha envejecido mucho mejor que sus rancios objetos de parodia. Con Spanish Movie tenemos, por desgracia, un caso completamente distinto. La cinta dirigida (es un decir) por Javier Ruiz no trata de dar un punto de vista cómico a un cine habitualmente tomado en serio, ya que el cine patrio, de entrada, rara se toma en serio: el espectador español medio adopta un gesto de desprecio ante el cine nacional, por lo que la mirada irreverente de Spanish Movie no supone ninguna novedad, como sí lo eran en un principio las parodias del cine americano. De hecho, la razón por la que hasta ahora nadie se había atrevido ha realizar en España una película como ésta puede deberse al hecho de que existen poquísimos referentes serios en el cine español a partir de los cuales hacer una lectura divertida que guste a las masas (¿cuántos espectadores entenderían un chiste a partir de las películas de Carlos Saura o José Luis Garci?).

Por ello, el problema de Spanish Movie es que se constituye sobre un paradigma equivocado (el slapstick americano de los ochenta) y no mira con suficiente interés hacia donde, a mi parecer, podía haber encontrado una mejor fuente de inspiración, esto es, la comedia televisiva, que es donde hoy en día hay un tratamiento más inteligente del humor grueso. Así, al igual que los cameos de los directores Alex de la Iglesia, Jaume Balaguero, Paco Plaza, Juan Antonio Bayona o Alejandro Amenábar no suponen, ni tienen por qué suponer, una influencia en la manera en la que ha sido realizado el film, es un error que el elenco de actores de Spanish Movie, en su mayoría, habituales de la televisión (capitaneados por Carlos Areces y Joaquín Reyes) no aporten más al guión de partida y se limiten a interpretar ante las cámaras lo que otros han escrito, excepto en dos o tres brevísimos momentos (por ejemplo, la divertida aparición de Andreu Buenafuente haciendo de David el Gnomo, o esa impagable parodia de Los lunes al sol a cargo del equipo de Muchachada Nui que es, con mucha diferencia, lo mejor de la función) que solo sirven para lamentarnos imaginando lo que pudo haber sido esta inconexa amalgama de ideas de haberse planteado de otra forma.

'Spanish Movie' - Javier Ruiz Caldera - 2009 [ficha técnica]
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jueves, 3 de diciembre de 2009

Celda 211

Hace casi diez años, cuando Daniel Monzón decidió compaginar sus labores de crítico cinematográfico con su recién estrenada carrera como director, sorprendió que su primer film, el muy comercial El corazón del guerrero, no se situara del lado del cine por aquel entonces considerado "de calidad" en España, al menos, así considerado por las publicaciones especializadas de mayor tirada en nuestro país (como la mensual Fotogramas, en cuyas páginas Monzón ofrecía unas críticas no demasiado disonantes de la opinión general), nos referimos a los amables dramas con vocación realista realizados por otros debutantes como Fernando León de Aranoa o Benito Zambrano, o al cine de francotiradores como José Luis Guerín o el desaparecido Joaquim Jordà, cineastas estos últimos cuyas películas eran aplaudidas sistemáticamente por Monzón y compañía (aunque muchos de estos críticos no parecían tener claro dónde estaba el mérito de aquellas rarezas). Con el tiempo, el cineasta demostró que el haberse decantado por el cine comercial en su debut no fue, ni mucho menos, una imposición. En sus siguientes trabajos, la excéntrica El robo más grande jamás contado y la irregular La caja Kovak, ambas igualmente escritas por él mismo, Monzón fue progresando en el cine de género, en una ascensión de la que su última película es, de momento, una cumbre. Celda 211 es, con diferencia, el mejor trabajo de su director y, tal vez, la mejor película de género realizada en este país desde que Alex de la Iglesia firmara su brillante El día de la bestia. Al igual que aquella, la película de Monzón hace justicia al género al que se adscribe, desarrollando un ameno tempo narrativo, pero en el camino no renuncia a la idiosincrasia que se le supone, esto es, el imaginario costumbrista patrio, con el aliciente de que Celda 211 aprovecha una herencia cultural para llevarla a un terreno que, habitualmente, no suele frecuentar: los presos que vemos amotinarse en Celda 211 no difieren demasiado de los que pudieran aparecer en un film de Berlanga o Saura, y sin embargo resultan perfectos para el entretenido relato ideado por Monzón.

No faltan, no obstante, aspectos un punto mejorables (véanse los innecesarios flash-forwards con los funcionarios de la prisión siendo interrogados sobre lo ocurrido, o algunos tópicos como el personaje encarnado por Antonio Resines, archisabido funcionario de prisiones que deviene más malvado que los propios presos), si bien el resultado final es más que notable, por una serie de virtudes entre las que destacan a) el correcto dibujo de cada uno de los freaks que reivindican sus derechos amotinándose en la prisión, algo a lo que ayudan unas excelentes interpretaciones como las de Luis Tosar o Vicente Romero, pero (seguramente) también la manera en la que la montadora Mapa Pastor recorta sus posibles histrionismos; b) las increíbles ideas de planificación y puesta en escena que Monzón es capaz de poner en práctica a estas alturas y que es fundamental en el vertiginoso tramo final del film (cf. cuando el protagonista dialoga con un negociador mientras que el personaje de Luis Tosar aparece desenfocado, para dar a entender que ha sido desbancado del poder; esa camilla que atraviesa fugaz el plano para indicarnos que, finalmente, los rehenes no han sido ajusticiados, o el juego de miradas finales entre el cabecilla y el traidor, una especie de guiño al "pobre Gaspard" del final de La evasión, tal vez la mayor obra maestra cinematográfica de cuantas hayan tenido una prisión como escenario), y c) el salto mortal que supone para el relato la inclusión de los presos etarras, un aspecto cuyas posibilidades son de largo aprovechadas por Celda 211, trascendiendo así el mero divertimento para convertirse en un discurso social de gran calado que situa su punto de vista en un lugar políticamente muy incorrecto y, por extensión, poco o nada frecuentado por el cine español: del lado del ciudadano de clase baja que ve al terrorista como un mercenario cobarde amparado por el estado y los medios de comunicación.

'Celda 211' - Daniel Monzón - 2009 [ficha técnica]
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